La calefacción con radiadores en tu casa

ampoule

Para mantener tu casa caliente durante las temporadas más frías, es necesario tener un sistema adecuado de calefacción. Entre todas las posibilidades de calefacción, la calefacción a través de radiadores en tu casa es la opción más habitual.

Existen muchas alternativas en el mercado, para tener calefacción a través de radiadores en tu casa, pues existen de diferentes tipos. Puedes instalar un sistema de calefacción con varios de ellos, o colocarlos de forma localizada en cada estancia.

Hay radiadores de diferentes tipos que pueden funcionar de diferentes maneras. La calefacción a través de radiadores en tu casa puede representar la elección más económica y la más viable en cuanto a costes.

Si deseas conocer más acerca de la energía en la casa, radiador eléctrico en casa, radiador eléctrico económico, radiador inercial eléctrico, precio del radiador eléctrico, botella de gas, electricidad o gas y para conocer la mejor compañia eléctrica, vista nuestro portal web.

Calefacción con radiadores en tu casa, calefacción, ahorro de energía con radia

¿Cómo funciona un radiador?

A través del radiador circula un fluido caliente (puede ser agua u otro fluido diseñado para tal fin) el cual, de acuerdo al diseño del radiador, emite el calor del fluido hacia el ambiente por convección o radiación.

La convección puede entenderse como el transporte de calor a través del movimiento de un líquido. Es el principio de funcionamiento de la calefacción a través de radiadores en tu casa.

Por otro lado, la radiación térmica se produce cando un cuerpo comienza a perder calor si se encuentra en un medio con baja temperatura, hasta alcanzar el equilibrio térmico. Así pues, dentro un radiador, se transmite calor a través de un fluido y a su vez este se radia en la estancia, tratando de igualar el entorno con su temperatura.

Los diseños de los radiadores son variados. Existen radiadores tubulares, con paneles o combinación de ambos. Dependiendo de la clase de material y del fluido que circula a través de él, se aprovecha la potencia térmica que pueda generar el radiador.

Calefacción a través de radiadores

Existen diferentes instalaciones para los sistemas de calefacción a través de radiadores. Puede ser un sistema integrado a través de una caldera principal y diferentes radiadores distribuidos por toda la casa. O radiadores trabajando por separado, ubicados en las estancias donde requieran mantener una temperatura agradable de hecho, existen radiadores conocidos como calentadores de toallas, exclusivos para cuartos de baños y lavanderías.

Cuando el sistema es integrado este puede ser monotubular o bitubular. El sistema monotubular consiste en una sola tubería donde circula el mismo fluido que va desde la caldera y atraviesa todo el sistema de radiadores. En el sistema bitubular la instalación de radiadores se conoce como instalación en paralelo, pues una tubería transporta el fluido caliente a cada radiador y otra tubería diferente el líquido con baja temperatura. Ambas tuberías empiezan y terminan en la misma caldera y la derivación hacia cada radiador es independiente.

Si se trata de radiadores localizados, los más utilizados son radiadores eléctricos, pues son más fáciles de instalar. Los sistemas integrados suelen trabajar con gas o con diversas fuentes de energía para calentar el líquido que suele ser agua. Por otro lado, cuando el sistema es localizado y el radiador es eléctrico, el líquido no necesariamente es agua, haciéndolos más eficientes.

Elige el más adecuado para ti

En el mercado hay muchos tipos de radiadores de acuerdo a su diseño de construcción y al material con el que están fabricados. Es importante que elijas el radiador más adecuado de acuerdo a tus necesidades, pues un sistema de calefacción puede representar una inversión económica representativa.

Los radiadores eléctricos son ideales si no cuentas con un sistema de calefacción central o tienes necesidades de calefacción solo en climas muy fríos. Incluso si deseas mantener la temperatura en ciertas estancias de tu casa sin necesidad de calentarla toda.

Puedes elegir un radiador eléctrico de aceite, que a diferencia de los radiadores que funcionan con agua son de menor consumo. El fluido que se calienta está diseñado de forma que se aprovecha todo el calor que pueda generar.

Los sistemas tradicionales de calefacción a agua, son perfectos si deseas calentar toda la casa. Toma en cuenta que requieren la instalación de una caldera, que, dependiendo de la fuente principal de energía de dicha caldera, puedes ahorrar energía.

Materiales y Diseño

El material con el que se construye el radiador también en un punto a tomar en cuenta. Puede que el radiador sea de acero o aluminio, por citar algunos ejemplos. Ambos, aunque trabajen de la misma forma, puede que transmitan el calor de forma diferente.

Por ejemplo, los radiadores de hierro fundido transmiten más del 80% del calor que generan a través de radiación, pero son mucho más costosos. En cambio, los de aluminio tienen la misma capacidad de radiación, se calientan más rápido y son de más fácil instalación.

El diseño de los radiadores es parte vital de su instalación, pues dependiendo de sus dimensiones y de la forma como armonizan con el resto del hogar se realizan los trabajos de instalación. Además, es importante destacar que no sirve de nada elegir un radiador altamente eficiente si su diseño final no permite que sus prestaciones sean aprovechadas.

Ahorro de Energía

Para hacer uso eficiente de la energía en el hogar, además de elegir el radiador más conveniente, debes hacer un uso eficiente del mismo. No solo se trata de que tomes en cuenta la estancia a calentar, el material del radiador, o su diseño, también debes aplicar ciertas prácticas para aprovechar la vida útil del radiador.

Independientemente si instalas un sistema de calefacción integrado o por habitación, es importante que, de acuerdo a la fuente principal de energía, hagas un uso adecuado de los radiadores.

Algunas recomendaciones para usar radiadores

Utiliza el sistema de calefacción solo cuando sea necesario.

Ajusta la temperatura de forma adecuada. Establece una temperatura donde te sientas agradable dentro de la habitación, tomando en cuenta la temperatura ambiente. Una mala calibración de la temperatura implica que el sistema de calefacción trabaje de forma forzada.

Cheque las válvulas de los radiadores. Los radiadores que funcionan con líquidos suelen tener válvulas reguladoras para gestionar la potencia del mismo, si estas válvulas se averían, implica que el radiador trabajara de forma forzada.

Utiliza radiadores eléctricos de bajo consumo. Los radiadores eléctricos de aceite son las más eficientes en cuanto a ahorro de energía.

A través de este sitio puedes encontrar más información acerca de radiadores de calefacción y cual ahorra más o allí puedes revisar como funcionan la mayoría de ellos.

En el vídeo puedes comparar diferentes formas de calefacción.